Seguidores

domingo, 21 de octubre de 2012

La metamorfosis y la deshumanización

Gregorio Samsa, al despertarse una mañana, se encuentra convertido en un monstruoso insecto. Al alzar la cabeza se percibe como monstruo, "vio la figura convexa de su vientre oscuro" (Kafka, F. [1912] (1992), La metamorfosis, Losada, Bs. As.). Después de dos tentativas de balancearse, o más específicamente echarse al suelo desde la cama por la imposibilidad de levantarse, Gregorio inicia un proceso de racionalización de su nueva situación. O sea, desde el principio del relato hay una fuerte insistencia desde el personaje por la toma de conciencia de su nuevo devenir.
Además, algo para tener en cuenta es la idea de que la animalidad del cuerpo no se presenta ni el sueño, ni en la esfera nocturna, sino al despertar: en el mundo real de la vigilia cotidiana. Como si esa animalidad se paseara cotidianamente entre nosotros a pleno sol sin ocultarse. Por eso, suponemos que Gregorio quiere aferrarse a la realidad tranquilizante de la habitación, a las señas familiares que le son reconocibles en su entorno más próximo, pero cuando el drama corporal de la metamorfosis de Gregorio se hace conocido para toda la familia comienza el horror: el gerente del almacén grita, la madre se desmaya y el padre se tapa los ojos y llora.
El cuerpo de Gregorio ha sufrido una degradación metafórica: el hombre convertido en un insecto. En ninguna otra historia como ésta de Kafka se presenta un cuerpo tan deshumanizado. Podríamos señalar tres momentos de deshumanización: primero, Gregorio se deteriora corporalmente y psíquicamente, no tiene voz humana, sino de animal; pierde la vista, come desperdicios. Segundo, pierde el nombre y pasa a ser llamado "bicho", "insecto", "cosa"o "monstruo". Gregorio se ha convertido en un mero objeto, en un animal que representa un grave problema para la familia. Tercero y último momento, se produce por la identificación del propio personaje con un bicho.
Es decir, que todo este proceso de deshumanización viene estructurado por una transformación corporal, porque el cuerpo antes de despertar respondía a una conciencia y a una identidad determinada que podía reflejarse en un espejo. Ya no es posible, hay una desintegración corporal y psíquica provocada por una transformación corporal.

(Apuntes del Seminario Introducción a los Problemas del Pensamiento en Literatura y Estética dictado por Martín Glatsman, UNSAM)

4 comentarios:

  1. ¡Hola! Una nota interesante, me fascina el tema de las transformaciones en la literatura, al punto que yo también armé un post al respecto.

    En mi caso, lo trabajé desde un punto MUY literal, jaja... las 5 transformaciones más memorables de la literatura.

    Te invito a darte una vuelta por la nota y comentarla:


    http://viajarleyendo451.blogspot.com.ar/2013/03/las-5-transformaciones-mas-memorables.html


    También podés seguirme en mi blog para novedades de cine, literatura, humor, etc:


    https://www.facebook.com/sivoriluciano


    ¡Saludos!

    Luciano.

    ResponderEliminar
  2. Gracias Luciano y por supuesto que ya estoy dándome una vuelta por tu página de fb. Saludos!!1

    ResponderEliminar